5 may. 2012

Da coraje


Ayer estuve escuchando y me asombré, al ver que señalar el tema del uso de los beneficios, que dan los paraísos fiscales a las grandes empresas asesoradas (por equipos de asesores fiscales,que pagan para sacarle el máximo jugo a las posibilidades que la ley favorece), pueda ser no moral. Y se dejó caer sin decir ni pío.
Sin una actitud moral positiva, de solidaridad y equidad, esto es tener la zorra dentro del gallinero, porque los que gobiernan son beneficiarios del sistema, haciendo las leyes a su medida.
Saberlo da coraje.


Sanguijuelas en nuestras carnes


Hemos llegado a una situación en que los que suelen santiguarse y darse golpes en el pecho, de pesame señor, son los que pasan por alto la inmoralidad de sus actos.
Gobiernan dando privilegios a sus propios sitios de negocio y beneficio.
El clero, los mandamases.
Cacicadas que ya se denunciaban en otros momentos de nuestra historia.
Ceguera de quienes confían en ellos, poniendo la zorra en el gallinero.
Campan por a sus anchas.
Pandilla de indeseables y sableadores.
No hay quien los aguante.
Me revuelven las tripas.
A punto de ponernos a cuadrar nuestros magros números para hacer la declaración de renta.
Hacienda somos todos, para darles nuestros sudores, nuestra sangre.
Sanguijuelas en nuestras carnes.
Al menos que tengan la decencia de poner a cada uno en su sitio y dejen de poner el cazo con la otra mano.

Me hierve la sangre


Escuché en la radio, aludiendo a los paraísos fiscales, y me quedé petrificada.
Que podía no ser ilegal, pero sí inmoral.
Nadie se rasgó las vestiduras ante esa afirmación.
Que facturan en esos países, y que declaran sus ganancias, a la baja en ellos.
Que sostenemos el fisco los de la base.
Esto se va al carallete.
Con tanto paro, a ver quien es pilar que sostenga las cosas.
Pagamos por todo en nuestros impuestos, y de nuestro bolsillo.
Tener dinero, de 'ahorrillos' para no quedarnos con el culo al aire, supone pagar una vez, y otra, y otra,... así hasta la enésima más uno.
Nos envenenan la sangre.
¿Qué quieren?
Que nos autoinmolemos.
Ya saben que lo que empieza a parecer accidente casero, es la cruda realidad de el suicidio de quienes ya no tienen un ápice de esperanza.
La muerte se ofrece, para ellos, como única salida.
Ese es su objetivo.
Quitarse de encima el lastre.